Grupo de personas conversando en una terraza
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Sentirse solo teniendo gente alrededor: la soledad de la que no se habla

Por Beli Cabrera (Psicóloga General Sanitaria, col. M-42407) · Actualizado: junio 2026

Tienes gente alrededor y, aun así, hay conversaciones que nunca llegan a pasar. Las que importan, esas que te dejas en la punta de la lengua porque nunca es el momento ni el sitio. Puedes tener trabajo, pareja, un grupo de amigos de siempre, y notar igualmente un vacío difícil de nombrar.

La soledad no deseada es la distancia entre las relaciones que tienes y las que necesitas. No depende de cuánta gente te rodee, sino de si sientes que te conocen de verdad. Por eso se puede estar muy acompañado y sentirse solo. Y es mucho más común de lo que parece: según la Comisión de la OMS sobre Conexión Social (2025), una de cada seis personas en el mundo está afectada por la soledad.

En este artículo

Qué es la soledad no deseada (y qué no)

Conviene separar dos cosas que solemos confundir. Estar solo es un hecho objetivo: cuántas personas hay a tu alrededor. Sentirse solo es una experiencia subjetiva: la sensación de que esos vínculos no te llenan. Se puede estar muy solo y disfrutarlo, y se puede estar muy rodeado y sentir un vacío enorme.

Estar solo (soledad elegida)Sentirse solo (soledad no deseada)
Qué esUn hecho: pasar tiempo a solasUna sensación: no sentirse acompañado de verdad
Cómo se vivePuede ser descanso y disfrutePesa, duele, deja un vacío
Depende deTu elecciónLa distancia entre lo que tienes y lo que necesitas

Este artículo habla de la segunda: la soledad no deseada, la que no se elige y la que casi nadie cuenta en voz alta.

Por qué cuesta tanto hacer vínculos de adulto

No te pasa nada raro: hacer amigos de adulto es objetivamente difícil. De niños y en la universidad teníamos lo que la psicología considera el caldo de cultivo perfecto de la amistad: ver a las mismas personas muchas horas, de forma repetida y sin esfuerzo. De adultos, eso desaparece.

El investigador Jeffrey Hall (Universidad de Kansas, 2018) calculó que hacen falta alrededor de 50 horas de trato para pasar de conocido a amigo casual, y unas 200 horas para una amistad cercana. En la vida adulta, sencillamente, ya no coincidimos tantas horas con nadie nuevo.

A eso se suma el día a día, que pone las relaciones en piloto automático:

Señales de que te está pasando

La soledad no deseada no siempre se siente como tristeza evidente. A menudo aparece de formas más sutiles. Puede que esto te suene:

Si además notas que el ánimo está bajo de forma sostenida, que te cuesta dormir o que has perdido el interés por casi todo, conviene consultarlo: la soledad mantenida y la ansiedad o la tristeza profunda a veces van de la mano, y ahí el acompañamiento profesional ayuda.

Qué ayuda: cómo reconstruir conexión de verdad

La buena noticia es que la conexión se puede entrenar. No con más eventos ni más contactos, sino con mejores condiciones. Tres cosas marcan la diferencia:

  1. Repetición. La amistad nace de ver a las mismas personas una y otra vez. Busca contextos de continuidad (una actividad semanal, un grupo estable), no encuentros sueltos.
  2. Profundidad por encima de cantidad. No necesitas veinte personas nuevas: necesitas dos o tres conversaciones que vayan más allá de la superficie.
  3. Permiso para mostrarte. Los vínculos de verdad piden algo de vulnerabilidad. No hace falta abrirse de golpe, solo dejar de actuar en piloto automático.

Por eso a veces ayuda un espacio pensado para esto. Es la idea detrás de Raíces, el grupo que facilitamos desde el equipo de Marea Alta en Madrid, Almería y online: un grupo reducido y de continuidad para gente normal que echa de menos hablar de lo que de verdad importa y rodearse de personas con las que apetece volver a quedar. No es terapia, no es para ligar y no es networking: es un rato al mes para parar, escuchar y sentirse parte de algo. Si lo que notas es un malestar más profundo, la terapia individual es otra vía, y a veces la más indicada.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentirse solo aunque tenga amigos o pareja?

Sí, es muy común. La soledad no deseada es subjetiva: mide cómo de acompañado te sientes, no cuánta gente tienes cerca. Por eso se puede sentir teniendo pareja, familia o un grupo de amigos.

¿La soledad afecta a la salud?

Sí. La OMS la considera un problema de salud pública: su Comisión sobre Conexión Social (2025) la vincula a unas 871.000 muertes al año en el mundo y la asocia a mayor riesgo cardiovascular, deterioro cognitivo, ansiedad y depresión.

¿Cómo se hacen amigos siendo adulto?

Sobre todo con contextos de repetición (ver a las mismas personas con regularidad) y algo de apertura. Los encuentros sueltos rara vez cuajan; los espacios estables y de continuidad, sí.

¿Necesito terapia o me basta con conocer gente?

Depende. Si lo que echas en falta son vínculos, un grupo o una actividad de continuidad puede bastar. Si la soledad viene acompañada de malestar persistente, baja autoestima o tristeza profunda, la terapia es más indicada. Si tienes dudas, una primera valoración lo aclara.


No hace falta haber tocado fondo para querer sentirte más acompañado. Si algo de esto te ha resonado, puedes escribirme para una conversación sin compromiso y vemos qué encaja mejor contigo: el grupo Raíces o un proceso individual.

Referencias

Sobre la autora

Beli Cabrera es Psicóloga General Sanitaria (colegiada M-42407). Acompaña procesos de ansiedad, burnout y vínculos desde un enfoque integrador (Gestalt, EMDR), en consulta individual online y presencial en Madrid, y facilita con el equipo de Marea Alta el grupo de conexión Raíces en Madrid, Almería y online.

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración psicológica individualizada.